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La Paloma, Paraguay…[ASN] Bajo el lema ¨Plantar en enero para cosechar en diciembre¨, se llevó a cabo el proyecto Caleb en el Distrito Pastoral de La Paloma del Espíritu Santo, Canindeyú, Paraguay. La tranquila Ciudad de La Paloma fue despertada con la alegría y bulliciosa presencia de los 35 Calebs de distintos lugares que decidieron dedicar sus vacaciones para el servicio de Dios; tanto del Brasil, como de distintos distritos de Paraguay (20 de San Pablo, Brasil, 1 de Curuguaty, 2 de Pilar y 12 del Distrito local). El programa comenzó el 07 de Enero y culminó el 14. Invadieron tres ciudades: Katuete, Puente Kyjha y la Ciudad de La Paloma.
Los Jóvenes visitaron todos los días a distintas familias para invitarles a las conferencias, orar con ellos y regalarles un libro misionero. Durante la semana realizaron estudios bíblicos a personas que no conocían a Jesús y también a varias personas que ya habían estudiado la lección anteriormente pero la dejaron por el camino y decidieron retomarla. Además, los jóvenes participaron de diversas actividades sociales espirituales y recreativas. El principal objetivo de todas estas actividades fue evangelizar a quienes se les cruzaban por el camino dejando un rastro de esperanza en la vida de las personas que habitaban en esa región.
Se levantaron más de 150 Estudios Bíblicos que quedaron para el trabajo misionero de las Iglesias durante el año. Fueron realizadas dos conferencias durante las noches una en Katuete, dirigida por el Hermano Lucas Antonio (Cantor Oficial del Evangelista de la Asociación Paulista Central) y la otra conferencia en la Iglesia de La paloma dirigida por el Pastor Derson López Pastor distrital de Teotonio Videla de la Asociación Paulista Leste y Líder de los Calebs que vinieron de San Pablo. Cada noche las Iglesias estaban repletas de visitantes y la fiesta espiritual concluyó con una hermandad distrital, donde se ordenaron ancianos, diáconos y diaconisas y como broche de oro el bautismo de 22 personas que sellaron sus vidas con Jesús.
Los Calebs dejaron sus huellas marcadas en los corazones de personas que desde enero 2012 ya vivirán tomados de la mano de Jesús. Ser Caleb es vivir al extremo una conexión con Jesús, es experimentar una experiencia única, es encender luz a todas aquellas personas que no conocen al salvador, es irradiar el amor de un Padre de amor a los que viven sin esperanza, es dejar tu huella en cada paso marcando el camino hacia el cielo. [Equipo ASN, Sofi Galeano]
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